Una buena ingeniería empieza por una buena definición del proyecto.

Relacionamos el reto del agua con un alcance de proyecto viable. Cada decisión responde a las condiciones y los requisitos del emplazamiento.

1

Conocer el emplazamiento

Origen del agua, análisis, caudales, espacio, servicios y requisitos locales.

2

Definir el concepto de tratamiento

Una secuencia de procesos y un alcance de equipos adecuados al objetivo.

3

Planificar la ejecución

Interfaces de instalación, necesidades de puesta en marcha y responsabilidades.

4

Considerar todo el ciclo de vida

Operación, seguimiento, mantenimiento y capacidad futura.

Empecemos por su reto con el agua.

Cuéntenos dónde está el proyecto, qué agua necesita tratar y qué resultado busca.

Hablemos de su proyecto